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Implantes dentales

La ausencia de piezas dentales

El implante dental es un producto sanitario destinado a ser el sustituto artificial de la raíz de un diente perdido. Habitualmente tiene forma roscada y está fabricado con materiales biocompatibles que no producen reacción de rechazo y permiten su unión al hueso. La superficie del implante puede presentar diferentes texturas y recubrimientos, utilizadas habitualmente para aumentar su adhesión al hueso (osteointegración si es de titanio y biointegración si se trata de un material cerámico). Al reponer los dientes perdidos por medio de implantes se conserva mayor cantidad de hueso alveolar ya que este se reabsorbe al no recibir ningún tipo de estímulo.

La investigación clínica ha llevado a un nuevo tipo de implante denominado transcigomático, que permite un aprovechamiento máximo del hueso. Se trata de implantes en la zona del pómulo (hueso cigomático), cuyo volumen no se ve afectado por la pérdida dental, como sucede habitualmente con los huesos maxilares que pueden atrofiarse. Esta técnica permite tratar a pacientes con poco hueso en la zona sin utilizar prácticas más agresivas y de peor pronóstico como los injertos óseos.

Dr. Ferrán Ribas March
Nº colegiado 5225
Director medico
Especialidad: Cirugía, Implantología y rehabilitación oral

Dr. Oscar Mateo Inglabaga
Nº colegiado 5248
Director medico
Especialidad: Cirugía, Implantología y rehabilitación oral
 

Porque la calidad del resultado de los implantes colocados, la avala Klockner, empresa española líder en la fabricación de implantes de alta calidad.

Dr. Mateo y Dr. Ribas gerentes y cirujanos de prodental apuestan por la colocación de implantes de alta calidad en aquellos pacientes que desean sustituir dientes perdidos, por eso confian los implantes klockner. Implantes de útima generación y líderes en el  mercado nacional, que aportan a los pacientes de Prodental Blue un alto porcentaje de éxito de más del 99% en la colocación de los implantes.

TIPOS DE IMPLANTES O PRÓTESIS

Implantes unitarios

  • Implantes de Titanio que funcionan como nuestras antiguas raíces
  • Materiales totalmente biocompatibles
  • Se integran perfectamente con el hueso

Dentadura fija

  • Fijada con 6/8 implantes
  • Mejora la capacidad de hablar y masticar
  • Aspecto joven y natural

Dentadura hibrida

  • Atornillada con 6 implantes
  • Para pacientes que han usado dentadura postiza durante mucho tiempo
  • Opción más economica que la dentadura fija

Dentadura extraíble

  • Fijada con 2/4 implantes
  • Se puede extraer
  • Opción sencilla y económica

Cuerpo

Es la porción del implante dental que se diseña para ser introducido en el hueso con el fin de anclar los componentes protésicos, generalmente con aspecto de tornillo aunque también existan otros tipos. A su vez, este cuerpo se compone de 3 partes, que son:

– Módulo de cresta: Es la porción superior.
– Cuerpo: Es la porción intermedia.
– Ápice: es la punta o extremo final.

Tornillo de cobertura

Después de insertar durante la 1.ª etapa quirúrgica el cuerpo del implante en el hueso, se coloca una cobertura sobre el módulo de cresta, con el fin de evitar el crecimiento de tejidos en el interior de la rosca que posee dicho módulo o porción superior.

Pilar de cicatrización

Tras haberse producido la osteointegración se realiza una 2.ª etapa quirúrgica, en la que se desenrosca y retira el tornillo de cobertura y se enrosca el pilar de cicatrización y cuya función es
prolongar el cuerpo del implante sobre los tejidos blandos y permitir la unión de la mucosa gingival al módulo de la cresta, dando así lugar al sellado gingival.

Conexión protética

Existen distintos tipos de conexión protética, entre los más conocidos podemos nombrar:

  1. Conexión a hexágono externo
  2. Conexión a hexágono interno
  3. Conexión tipo «cono Morse», conexión a fricción

Pilar

Es la porción del implante que sostiene la prótesis. Según el método por el que se sujete la prótesis al implante, distinguimos tres tipos de pilares:
Pilar para atornillado Emplea un tornillo o rosca para fijar la prótesis.
Pilar para cementado

La prótesis se une al pilar mediante cementos dentales, comportándose como un muñón al que va unido una corona, un puente, o una sobredentadura.
Pilar para retenedor

Consta de un sistema de anclaje que soportará una prótesis removible, que el paciente podrá colocar y retirar manualmente.

Transfer y análogo

Transfer

Es un elemento usado en técnicas indirectas de trabajo que sirve para transferir la posición y el diseño del implante o del pilar al modelo maestro sobre el que trabajará el protésico dental en su laboratorio.

Análogo

Es una copia exacta del cuerpo del implante, que se une al transfer una vez haya sido tomada la impresión de la boca del paciente, y que nos permite obtener un modelo maestro de yeso con el que trabajar la técnica indirecta para la fabricación de la prótesis implantosportada. A partir del análogo del implante, el Técnico de Laboratorio o Protésico Dental comienza a crear el diente a reemplazar. A diferencia del implante que es de titanio, el análogo es de acero o de bronce.

Según su localización en relación al hueso, diferenciamos 2 tipos de implantes:

Subperiósticos o yuxtaóseos

Constan de unos dispositivos en forma de silla de montar que se colocan sobre la cresta ósea entre el periostio y el hueso alveolar. Consta también de unos pilares donde se ancla la prótesis. Se emplean poco, estando indicados en casos de mandíbula con una gran reabsorción ósea.

Pterigoideos

Son implantes de algo más de 15mm que se introducen en el maxilar superior a nivel del 2o molar y que transcurren por la tuberosidad posterior alveolar, hueso palatino y finalmente se anclan el al apófisis pterigoides del esfenoides. Son muy útiles en caso de rehabilitación en maxilares atróficos.

Cigomáticos

Son implantes autorroscantes de longitudes entre 30 a 52,5 mm y una cabeza angulada de 45º que se introducen en el hueso cigomático. Su porcentaje de éxito varia entre 80 y 95%. Son una alternativa a los injertos de hueso en maxilares atróficos.
Este tipo de implantes dentales están especialmente indicados para todas aquellas personas con falta de masa ósea en el maxilar, es decir, con un alto grado de atrofia ósea. La atrofia ósea se da cuando el hueso no dispone ni de la altura ni de la anchura necesaria como para apoyar los implantes dentales. La pérdida de hueso es muy común en personas que han usando prótesis dentales durante muchos años, provocando la atrofia ósea. Otro caso muy común de atrofia es la debida a la enfermedad periodontal severa. Con anterioridad a la aparición de los implantes cigomáticos, la única solución viable era la realización de un injerto de hueso.
Se tratan de implantes más largos que los normales, de manera que estos se anclan a la parte interior del hueso cigomático o hueso de la mejilla. El hueso molar tolera las fuerzas de la masticación cuando los implantes cigomáticos están conectados a una prótesis dental fija. Se trata por lo tanto de un hueso de buena calidad con un volumen suficiente en todos los pacientes.
Los implantes cigomáticos deben ser colocados por equipos expertos de cirujanos maxilofaciales. Dichos implantes de se colocan bajo anestesia general siempre después de un completo examen quirúrgico y un esudio oral integral completo, que debe incluir modelos dentales del paciente, rayos X y fotos dentales.

Endoóseos

Estos implantes van introducidos en el hueso alveolar, y según su forma distinguiremos:

Cilíndricos

Por fricción

De superficie no roscada cubierta normalmente por una capa de hidroxiapatita (retención química), algunos “modelos” tienen perforaciones con el fin de que el hueso se desarrolle en su interior y se fije (retención mecánica), estos últimos no son muy usados, pues es muy lento el proceso. Su biomecánica es peor que los roscados (un buen símil seria: ¿qué se ancla mejor a la madera un clavo o un tornillo?)
Roscados

Presentan aspecto de tornillo, con una rosca en su superficie, con lo que se consigue aumentar la superficie de contacto del implante con el hueso.

Láminas perforadas

Son láminas de titanio con perforaciones que permiten el crecimiento del hueso a través de los mismos. Llevan pilares soldados donde se anclarán las prótesis. Están indicadas para pacientes cuya anchura del hueso alveolar es muy escasa para colocar un implante cilíndrico.

Titanio

Es el más empleado para implantes por su alta estabilidad química y buenas propiedades de biocompatibilidad. Mecánicamente, su dureza le permite soportar elevadas cargas oclusales producidas durante la masticación, y su módulo elástico es muy parecido al del hueso. Los implantes pueden ser fabricados de titanio puro o con titanio en aleación con aluminio y/o vanadio. Este material permite la osteointegración del implante, siempre que su superficie no sea lisa.

Materiales cerámicos

El más usado es la hidroxiapatita, que se emplea para cubrir la superficie de implantes de titanio. Existen implantes fabricados completamente con materiales cerámicos, como son aquellos hechos exclusivamente con óxido de aluminio monocristalino. También están apareciendo en el mercado implantes de dióxido de zirconio (ZrO2) llamados comúnmente zirconio. Actualmente se considera que este material tiene un gran potencial para ser usado en la odontología moderna. Otra variante sería el dióxido de zirconio estabilizado con itrio.
Estos materiales permiten una integración más rápida y fuerte que la producida con el titanio, ya que la unión no es mecánica, sino supuestamente química —algo todavía no contrastado científicamente—, dando lugar a la biointegración.

¿TIENES DUDAS?

Es una raíz artificial de titanio, (material biocompatible) que se coloca en los maxilares permitiendo reemplazar con mucha estética y naturalidad a la pieza dental perdida. Se pueden colocar uno o más implantes dentales en el hueso maxilar, facilitándonos la construcción de prótesis fijas.
Cuando la carencia de piezas es total se realizan de dos a ocho fijaciones (implantes) para tener mayor estabilidad y se coloca la prótesis fijas sobre los implantes dentales que permiten rehabilitar toda la boca con nuevos dientes.

El uso de esta técnica quirúrgica moderna permite al paciente que ha sufrido una pérdida dental, una recuperación plena de la función masticatoria y de la estética bucal.

El proceso de oseointegración, se define como la unión mecánica firme, directa, estable y duradera producida entre el hueso vivo maxilar y el cuerpo de un implante dental de titanio, que acontece sin interposición de tejido conectivo.
Para que se produzca la oseointegración, hay que realizar una correcta técnica quirúrgica, dependiendo el éxito de la presencia o ausencia de procesos inflamatorios, del diseño del implante y del tiempo en el que el implante se mantenga libre de cargas, que debe ser alrededor de 4 a 6 meses.
En la actualidad, las técnicas más avanzadas como los implantes de carga inmediata permiten proporcionar una prótesis con dientes fijos sobre implantes oseointegrados a los pocos días o incluso a las horas de su colocación.

Existen muy pocas contraindicaciones absolutas, entre las que podemos destacar enfermedades graves que influyan en el metabolismo del hueso, infecciones específicas, tumores malignos que afecten al hueso, o radioterapia en grandes dosis.
Es importante decir que los implantes dentales no provocan rechazo en el organismo, comúnmente cuando se habla de rechazo se refiere a una no oseointegración del implante dental (se estima normal un nivel de fracasos del 2% a 5% de los implantes colocados). Cuando un implante dental no se oseointegra se puede volver a colocar otro para sustituirlo.

Se trata de una intervención ambulatoria, esto quiere decir que el paciente se trata en nuestra clínica dental.
La intervención se lleva a cabo en la mayoría de los casos mediante anestesia local. En intervenciones de larga duración (rehabilitaciones completas, elevaciones de seno maxilar, regeneración ósea) se puede recurrir a la sedación endovenosa realizada por un médico anestesista en la clínica dental.

Al contrario de lo que pueda parecer, en muchos casos el post-operatorio supone menos molestias e incomodidades que otras intervenciones menores en Odontología. Un implante a veces puede ocasionar molestias en la encía durante el proceso de cicatrización de la herida por lo que se prescriben analgésicos o antiinflamatorios según el tipo de intervención.
Es fundamental tener una buena higiene durante este periodo para evitar sobreinfecciones de la encía. Normalmente se prescriben antibióticos por seguridad. En los algunos casos aparece frecuentemente hinchazón durante los primeros días que suele remitir espontáneamente a las 72 horas, si bien no resulta dolorosa y permite hacer vida normal.

Las prótesis pueden colocarse tras tres a seis meses de espera una vez realizada la cirugía.

Los implantes se pueden colocar en los jóvenes una vez completado el desarrollo, normalmente a partir de los dieciséis años en las mujeres y dieciocho en los hombres. En los adultos no existe contraindicación en razón de la edad.

Básicamente existen dos formas de rehabilitación protésica sobre implantes: La prótesis fijas en zirconio o en metal-porcelana, que nos proporciona el mayor nivel de estética, comodidad y función, y la prótesis removible (de quitar y poner), realizada en resina y que supone una opción más económica al ser un tratamiento menos sofisticado, (sin dientes) y que necesitan más mantenimientos.
Para ello en clínica, el odontólogo toma impresiones y registros de mordida que posteriormente enviará al laboratorio donde el protésico vacía, o positiva, las impresiones en yeso, y confecciona sobre los modelos resultantes las estructuras de la prótesis fija con cera. Estos encerados se incluirán en revestimientos especiales resistentes a altas temperaturas, y se procede al colado en metal con distintas aleaciones.
El último paso podría ser montar la cerámica sobre las estructuras metálicas, dependiendo del tipo de prótesis fija a realizar, ya que también existe la posibilidad de realizar las coronas y puentes en porcelana pura (sin metal) o sobre una base de un material blanco llamado alúmina o zirconio que en este último caso se utiliza la innovadora tecnología de cadcam.

Los implantes correctamente colocados garantizan unos resultados estéticos en la mayoría de los casos muy superiores a la dentadura original del paciente.
El paciente debe tener claro que no sólo conseguirá una boca sana sino además una sonrisa estética. Esas deben ser sus exigencias.

Unos implantes bien colocados y de tamaño proporcional a la carga que han de soportar (a mayor tamaño mayor seguridad) son para toda la vida.

Las condiciones fundamentales para garantizar el éxito son:

  1. La correcta planificación del caso concreto
  2. Las manos y la experiencia del cirujano (el tamaño del implante y su correcta colocación)
  3. La elaboración de la prótesis teniendo en cuenta las cargas que ha de soportar y el correcto ajuste para evitar fuerzas anómalas que supongan un sobreesfuerzo de los implantes.

Quizás el riesgo más significativo es la pérdida de sensibilidad en la zona del labio inferior cuando durante la intervención se toca o se secciona el nervio mentoniano, dicha pérdida de sensibilidad puede ser temporal o permanente.
Por ese motivo hay que ser especialmente cuidadoso cuando se opera en esa zona porque no nos vale tocar el nervio con un implante demasiado largo pero tampoco nos sirve un implante demasiado corto que no aguante la carga a la que será sometido.
Por otro lado es fundamental que los implantes estén correctamente colocados desde un principio, puesto que una vez que éstos se oseintegran quedan “soldados” al hueso y si fuese necesario extraerlos perderíamos mucho hueso maxilar, lo cual complicaría enormemente una rehabilitación y por supuesto los resultados nunca serían los mismos.

Hoy en día disponemos de técnicas avanzadas para realizar cirugías en casos extremos. Se puede recurrir a elevaciones de seno maxilar e injertos que pueden ser autólogos (propios del paciente) o de otros tipos, con un porcentaje de éxitos elevadísimo.

Afortunadamente son rarísimos los casos en los que un paciente que desea ser rehabilitado no puede serlo. El campo de la regeneración ósea es sin lugar a dudas uno de los principales avances en la implantología de los últimos años.

Se trata de una intervención ambulatoria, esto quiere decir que el paciente se trata en nuestra clínica dental.
La intervención se lleva a cabo en la mayoría de los casos mediante anestesia local. En intervenciones de larga duración (rehabilitaciones completas, elevaciones de seno maxilar, regeneración ósea) se puede recurrir a la sedación endovenosa realizada por un médico anestesista en la clínica dental.

Al contrario de lo que pueda parecer, en muchos casos el post-operatorio supone menos molestias e incomodidades que otras intervenciones menores en Odontología. Un implante a veces puede ocasionar molestias en la encía durante el proceso de cicatrización de la herida por lo que se prescriben analgésicos o antiinflamatorios según el tipo de intervención.
Es fundamental tener una buena higiene durante este periodo para evitar sobreinfecciones de la encía. Normalmente se prescriben antibióticos por seguridad. En los algunos casos aparece frecuentemente hinchazón durante los primeros días que suele remitir espontáneamente a las 72 horas, si bien no resulta dolorosa y permite hacer vida normal.

Para los pacientes con piorrea los implantes son “LA SOLUCIÓN”. Tradicionalmente este tipo de pacientes estaban ineludiblemente abocados a perder sus dientes.
El único tratamiento que podíamos ofrecerles era una higiene escrupulosa y periódicas visitas a la consulta para realizarse tratamientos periodontales. La perspectiva final siempre era la misma: la dentadura completa de quitar y poner.
Ahora los implantes han revolucionado la forma de tratar a estos pacientes, es importantísimo saber que los largos tratamientos periodontales no solo son inútiles sino que son perjudiciales porque mientras se hace un esfuerzo para conservar la pieza natural no podemos evitar que la enfermedad siga su curso y vayamos perdiendo hueso. Hay que saber cortar ese proceso antes de que sea demasiado tarde.
El hueso es fundamental para una buena rehabilitación y para un resultado estético. En los casos extremos es muy difícil lograr estética.

Quizás sea el único caso en la medicina en el que el sustituto artificial tiene una mejor funcionalidad que el órgano original.
Un implante que trabaja correctamente en la boca (porque está colocado en la posición idónea y soporta una carga axial y proporcional a su tamaño), tiene una durabilidad muy superior a la vida natural de un diente.

Al Hablar de implantes sin cirugía estamos hablando de procedimientos de cirugía a ciegas guiada por ordenador. Todos estos sistemas utilizan una plantilla elaborada previamente sobre la cual hay que adaptar los implantes y que nos permite colocarlos sin tener que abrir la encía ni dar puntos.
Lógicamente la intervención es menos invasiva, pero una mínima variación en la posición en boca de la plantilla podría dar problemas.

Solamente es recomendable hacerlo en casos muy concretos y favorables. Aún así la calidad de la prótesis que se puede ofrecer en estos casos está muy condicionada por el factor tiempo. En estos casos nosotros ofrecemos dientes provisionales en resina que luego serán sustituidos por los definitivos en cerámica de máxima estética.
Los tratamientos en cerámica no pueden realizarse en el día, solamente es posible hacer prótesis de resina prediseñada, por lo tanto no personalizada.

Aquellos que hemos comentado en la pregunta anterior, en los que la prótesis se coloca el mismo día de la cirugía.

El zirconio es un excelente material en el campo dental, tiene una máxima biocompatibilidad (la misma que el titanio) y permite realizar prótesis de una estética insuperable. Sin embargo su uso en el ámbito quirúrgico en odontología es reciente y muy minoritario.
Se puede decir que como implante, es decir dentro del hueso, no aporta ninguna ventaja añadida con respecto al titanio. Es una opción del profesional.

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